LA GRAZIE. La belleza de la duda

Todavía llegan como oleadas suaves los recuerdos de la peli,

y tus abrazos que me están encantando.

Y al presidente se le cruza la mancha redonda anaranjada en tu cuerpo de nácar, tan cierta como mi mate de ahora que nunca espera el azúcar.

¿En que estábamos? Ah si, el gran Sorrentino!

Un artista!

Filma las ideas con imágenes. Y eso, es algo que me toca especialmente.

Dudo. ¿Habrá alguien que pueda decir: «me gustó» o «no me gustó»?

Porque yo simplemente no puedo sacarme la imagen de la cabeza y eso que ya pasó bastante mas que la noche.

Pienso en que una de sus virtudes es su interés de correr la atención «del que» al «porque».

Como si la respuesta no fuese lo importante,

sino la duda,

la duda que habita en todo lo que existe,

la duda que el presidente aprendió a aceptar.

Ahora es invierno,

Ahora el estanque circula su sueño

Ahora miro películas

Ahora me atrevo a perder el tiempo

Ahora,

yo también me atrevo a dejar morir, o a no sostener …. todo el tiempo.

Como el presidente de LA GRAZIE