El arte de arrancar el dolor viejo: Un viaje onírico entre texturas y certezas
“Patios abiertos para bailar, multitudes que borran la voz, escaleras suspendidas, radios con interferencias y mujeres vestidas de carnaval caminando con absoluta naturalidad entre calles de pueblo y luces de ciudad. Un viaje onírico inspirado en la simbología junguiana, donde el cuerpo parece recordar aquello que
El sueño le quitó todo contexto narrativo, toda estética, toda distracción. Quedó lo esencial: presencia. Casi como si el inconsciente hubiese hecho silencio escénico para mostrarte una sola cosa. Vos.