Un ventarrón bravo de verano refutaba el aroma a polvo y cardos, el cielo resumía un cierre particular, casi poniendo en duda su propia existencia. Nahuel acomodaba las últimas tropillas y Alicia disfrutaba con esas casi
El bote abría el agua con suma moderación, Alicia y su amigo iban en él, Alicia se preguntó si alguna vez perteneció a ese lugar, sabía que ese río bordea de punta a punta esa tierra en donde nació pero de ninguna manera le resultaba familiar.