Un relato de realismo onírico y profunda introspección psicológica. A través de la voz de Norman, un narrador que se escuda en el pragmatismo, esta pieza literaria explora las fronteras entre la vigilia y el sueño. Una prosa poética que desdibuja la lógica terrenal para adentrarse
Describe a la perfección el abismo entre observar la naturaleza pura —capaz de moverse con una gracia inalcanzable— y la limitación del observador.
El peso de un vaso contra el pecho y el fresco de la noche abren paso a una profunda introspección. Entre el parpadeo de las luces de la calle y el pino viejo, surge la certeza de que podemos habitar más de un mundo y abrazar
¿De qué materia está hecho el corazón? Un repaso por las hebras del tiempo y el tránsito de la vida, que viaja desde la paz de un perro al sol hasta la hermosa vulnerabilidad de Nora sobre el escenario.