Describe a la perfección el abismo entre observar la naturaleza pura —capaz de moverse con una gracia inalcanzable— y la limitación del observador.
El peso de un vaso contra el pecho y el fresco de la noche abren paso a una profunda introspección. Entre el parpadeo de las luces de la calle y el pino viejo, surge la certeza de que podemos habitar más de un mundo y abrazar
¿De qué materia está hecho el corazón? Un repaso por las hebras del tiempo y el tránsito de la vida, que viaja desde la paz de un perro al sol hasta la hermosa vulnerabilidad de Nora sobre el escenario.
Entre clínicas inmaculadas, romerías a cielo abierto y el compás correntino en la camioneta, este relato recorre las hermosas rarezas del tiempo. Una crónica íntima que culmina ante el misterio de un velero descomunal que leudó dentro del taller, demostrando que nada ocurre de manera aleatoria.
El viento y la mañana de Buenos Aires abren una escena de profunda introspección. Entre el vaivén de la palmera y el vaho del mate, se despliega el misterio de un sueño: la búsqueda de un psicólogo que termina encajado en un nicho de fachada. ¿Cuál
Todas esas afirmaciones casi suspendidas de la peli sonaban interesantes al principio, pero después, cuando en la segunda mitad se hizo todavía más lenta, casi frisados, se me hizo un poco Lo genial es que tuve todo el tiempo del mundo para saborear lo otro,
¿Qué ocurre cuando la sensibilidad estética y la compasión utilizan el mismo órgano? Un viaje onírico sobre el límite de la eficacia, la vulnerabilidad de dos gorriones en un cajón y el arte de retratar el sufrimiento sin perder la belleza.